Cultura ciudadana

Este es un espacio para debatir, comunicar y expresar sus ideas acerca del programa de cultura ciudadana de la ciudad de Pereira.

Friday, March 17, 2006

Celebración día del agua


Con el patrocinio de la Empresa Aguas y Aguas de Pereira, y en el marco del programa de cultura ciudadana Pereira ConVida, las instituciones educativas de los sectores de Cuba y Villa Santana celebrarán este miércoles 22 de marzo el Día Mundial del Agua. El evento, denominado “Pereira Con Vida, Agua y Juventud”, tendrá como actos centrales las concentraciones de personas en el Parque La Esperanza, de la Comuna Villa Santana, a partir de las once y media de la mañana; y en el Parque El Oso, de Cuba, a partir de las dos de la tarde. Allí, además de la presentación de actividades artísticas, se realizará una proclama por parte de las comunidades educativas para sensibilizar a la ciudadanía acerca de la importancia del cuidado y conservación del agua.

Entre las diferentes acciones que se adelantarán por parte de las instituciones educativas están la recolección de escombros y basuras de sitios identificados como críticos, la limpieza de alcantarillas y recámaras, la selección de basuras, la reforestación, talleres de sensibilización sobre cuidado del agua y prevención de su mal uso y contaminación, Concursos de Dibujo, Cuento y Fotografía; la Ubicación de avisos promoviendo cuidado del agua en zonas aledañas a cada una de las instituciones educativas, y visitas de los reporteritos ambientales a los medios de comunicación de la ciudad.

Igualmente, el compromiso de las instituciones educativas de estos sectores de Pereira es adoptar y conservar en buen estado mil metros cuadrados del espacio público aledaño a cada uno de los planteles educativos. Esto en el marco del proceso de transformación cultural a partir de las Instituciones Educativas de los Núcleos 7 y 8 de Pereira, que se adelanta dentro del Programa de Cultura Ciudadana Pereira ConVida.

Las actividades en el Parque El Oso, de Cuba, culminarán con la adopción simbólica de ese parque por parte de la Empresa de Energía de Pereira, con la presencia del Alcalde Juan Manuel Arango Vélez.

Thursday, March 09, 2006

¿Quiere saber qué piensan los pereiranos y pereiranas?


Por Equipo de Comunicaciones de Cultura Ciudadana
Desde el 10 de enero de 2006, el Observatorio de Cultura Ciudadana se encuentra socializando con diversas organizaciones y sectores de la sociedad pereirana la Encuesta de Cultura Ciudadana, Seguridad y Convivencia, realizada por la Universidad Nacional de Colombia en el área urbana del municipio entre el 19 de septiembre y el 30 de octubre de 2005, en el marco del Programa de Cultura Ciudadana Pereira ConVida. Su objetivo es medir conocimientos, actitudes y percepciones de la población urbana mayor de 14 años residente en el municipio de Pereira, relacionados con los campos de intervención del programa “Pereira ConVida”:

• Protección de la vida
• Convivencia familiar
• Calidad y uso de los espacios públicos

En el desarrollo de esta encuesta se visitaron un total de cuatro mil hogares, en los cuales se consultó la percepción que los pereiranos y pereiranas tenemos con respecto a Cultura: identidad y sentido de pertenencia, valores cívicos, organización y participación social, actitud hacia la ley y consumo de medios de comunicación; seguridad ciudadana y justicia; seguridad y movilidad vial; convivencia familiar; y calidad y uso de los espacios públicos.

Los formularios de esta encuesta fueron diligenciados por estudiantes de las jornadas diurna y nocturna de las diferentes facultades de la Universidad Tecnológica de Pereira. Y la información recolectada por ellos será utilizada sólo con fines estadísticos y con el fin de orientar la política de cultura ciudadana en el municipio de Pereira. La tabulación de los datos, simultánea al levantamiento de la información, la realizó la Universidad Nacional en Bogotá, con el acompañamiento del Observatorio de Cultura Ciudadana.

De la misma manera, la intención de la administración municipal es que esta encuesta sirva para investigaciones sociales y planificación en nuestra ciudad. Por eso, el Observatorio de Cultura Ciudadana se pone a disposición de la ciudadanía, tanto para exponer estos resultados como para proporcionar la información requerida, según las variables de sexo, edad, estrato, comuna, estado civil y nivel de escolaridad, por las cuales es posible cruzar los datos.

Cualquier información se puede solicitar a la dirección de correo electrónico:
observatorioculturaciudadana@yahoo.es, o al teléfono 33350746, del Instituto de Cultura de Pereira.

Monday, March 06, 2006

Pereira Convida es proteger y disfrutar el espacio público

Por Observatorio de Cultura Ciudadana
El territorio, una de las preocupaciones del ser humano, ha sido utilizado por éste para asentarse, trabajar, realizar intercambios y refugiarse. Pero en los últimos años se ha venido hablando con más intensidad sobre el tema de espacios y en particular de los espacios públicos.

No se puede hablar de espacio público desligándolo de los significados de ciudad y urbanismo. “De hecho, el ambiente y el clima urbano que se vive en una ciudad es aquel que se percibe desde sus espacios públicos, y éstos, son en parte, consecuencia del escenario urbano construido, que los define y contiene”, dice la Arquitecta Silvia Portíansky en su documento sobre Espacio Público “LA CIUDAD COMO TOTALIDAD COLECTIVA”.

La ciudad, según San Isidoro de Sevilla, en su enciclopedia de Etimologías, escrita en la época Visigoda, “es la palabra de origen latín “Civitas” que designa una pluralidad de seres humanos unidos por lazos sociales. Son hombres con derechos plenos”. Por el contrario, el conjunto de los espacios físicos son la manifestación material, y la expresión de ciudad que constituye el llamado urbanismo. Según el Diccionario latino, Urbs “es el lugar físico constituido como emplazamiento de la Civitas; es la ciudad ubicada en el mundo material”.

La palabra “público” aparece en el siglo XIV, del latín publicus: lo que afecta a “todo el mundo”. El ágora y el teatro griego, o las grandes zonas urbanas de la Roma Imperial, para citar algunos casos, son ejemplo del gran interés que esta sociedad tenía en adecuar lugares de carácter público en el que cada individuo tenía la posibilidad de participar de una sociedad a través de diferentes actividades masivas.

En la actualidad, el concepto de ciudad no se desprende de su raíz latina, pero cambió un poco su significado. Ahora se habla de ciudad como el espacio donde se desarrolla el quehacer cotidiano, al conjunto de espacios dentro de los cuales se desarrollan la vida y las actividades de los ciudadanos. Así pues, la ciudad no solo son las personas sino también el lugar donde se produce el intercambio y encuentro de ellas, específicamente, en espacios que se han ido construyendo para facilitar los procesos de socialización del hombre y su trabajo a lo largo de la historia. Estos espacios que se construyen para uso de carácter político-ideológico y comunitario, conforman la estructura urbana, generándose una expresión de ciudad. Las plazas, los parques, las áreas por donde las personas caminan, los ejes viales, etc., estructuran la ciudad y facilitan la participación y convivencia de los ciudadanos.

En consecuencia, el Espacio Público se concibe como el lugar donde todas las personas pueden caminar, contemplar, esparcirse y construir relaciones sin importar estrato, religión, sexo o procedencia. Es un lugar que desarrolla una comunidad en la cual cada miembro reconoce al otro como ciudadano y como parte de ese espacio, en el que se permite la libre expresión de sus aspiraciones y valores, todo enmarcado dentro de la legalidad.

El Espacio Urbano se vuelve Espacio Público en la medida en que exista la presencia de gente en las calles, en las plazas, en los parques y en las zonas, que tengan sentido de pertenencia, que convivan pacífica y solidariamente, en el respeto mutuo.

“El Espacio Público es el integrador urbano por excelencia, es el principal promotor de todas las relaciones sociales, por lo cual es el gran responsable de la calidad de vida de la ciudad, y sólo una verdadera estructuración de este espacio podría garantizar que las funciones de recrear, descansar, compartir entre otras, se cumplan satisfactoriamente, reflejándose en la calidad de vida de la población2. (ESLAVA FLECHAS Diego Andrés, Zuleta Espinoza Jhon Alexánder. Ensamble Urbano. Diseño Urbano-Paisajístico para el parque lineal Egoyá – Pereira (Risaralda).

Hasta hoy, las ciudades se han llenado de una gran cantidad de espacios públicos, debido, principalmente, a factores no solo industriales y económicos, sino también al crecimiento de la población urbana, protección ambiental, salud y sobre todo a la necesidad de crear un ambiente estético urbanístico que identifique a cada ciudad y la haga más atrayente. Sin embargo, la variable que en la actualidad ha obligado a muchas ciudades del mundo a crear nuevos espacios abiertos es el crecimiento poblacional, puesto que organizaciones mundiales como la OMS (organización Mundial de la Salud), que es un Organismo Especializado autónomo que trabaja con las Naciones Unidas (ONU) y entre sí bajo el mecanismo de coordinación del Consejo Económico y Social), exigen un mínimo de 15m2 de espacio público al que cada habitante tiene derecho. Por tal motivo, los organismos competentes de cada región, estado o país se han visto obligados a crear leyes y decretos que reglamenten la utilización de suelos y ordenamiento del territorio que lleven consigo planes de construcción de nuevos espacios, ubicados estratégicamente para que las personas los utilicen adecuadamente.

Se debe tener en cuenta que las personas permanecen la mayor parte de su tiempo en “la calle”, la cual no es otra cosa que espacio público abierto, y que por tal motivo debe tener diferentes lugares apropiados para descansar, caminar, y pasar su tiempo libre. Aparte de eso, una de las más importantes causas de activación económica es el turismo, lo cual hace que las administraciones de cada ciudad se preocupe por mantenerla linda y llamativa para los visitantes.

Así como muchos países del mundo, en Colombia la mayoría de las ciudades trabajan por cumplir el objetivo de construir espacios, parques, plazas, andenes, zonas verdes, recuperar los que se tenían abandonados y realizar sensibilizaciones, haciendo que la que la gente los mantenga en buen estado, los use adecuadamente y coopere en los procesos de construcción y obras. Debido a ello, se ha creado la necesidad de generar programas y proyectos que enmarquen este tipo de objetivos y que trasciendan de tal modo que se cree una cultura de ciudad autorregulada y conciente de que su calidad de vida y su seguridad también depende del estado del lugar donde se vive.

MANIFIESTO DE CULTURA CIUDADANA


Pereira ha sido reconocida como la “Ciudad Cívica de Colombia", gracias al esfuerzo de muchos hombres y mujeres. Los colonizadores que fundaron la ciudad sembraron en nuestro territorio la semilla del trabajo comunitario que hizo posible obras como el aeropuerto Matecaña, el Hospital San Jorge y la Villa Olímpica.

El civismo nos ha enseñado el valor de la solidaridad y de la convivencia pacífica y ha impedido que esta ciudad sea campo fecundo para los dogmatismos y la discriminación racial y cultural. Somos producto de las migraciones y por eso hemos aceptado siempre a los forasteros como naturales. Hemos sabido comprender que la vida de una persona sólo es posible en un lugar donde se realicen sus sueños y los de sus semejantes. Formamos parte de una sociedad que se caracteriza por el trabajo, la hospitalidad y el apoyo colectivo. Somos decididos y alegres, entusiastas y libertarios.

Hemos sido forjadores, a través de innumerables convites, de nuestro propio progreso y el de nuestras familias.

Por este invaluable legado que es el rasgo más sobresaliente de nuestra tradición, tenemos la responsabilidad de ser ejemplo de convivencia.

Las autoridades, las organizaciones y las personas que suscribimos este manifiesto ciudadano nos comprometemos a trabajar mancomunadamente por hacer de Pereira una ciudad donde sea posible vivir y departir tranquila y respetuosamente, como lo hacían nuestros ancestros.

A partir de hoy, nuestras metas serán:


- Evitar y prevenir la pérdida de vidas humanas en actos violentos.
- Aumentar la seguridad en las vías, para salvar vidas humanas de la muerte o de lesiones por causa de los accidentes de tránsito.
- Disminuir el número de personas, especialmente mujeres y niños, que son víctimas de violencia física, verbal o sexual en sus propios hogares.
- Disminuir el número de niños abandonados por sus padres o que padecen de inasistencia alimentaria.
- Hacer de nuestros espacios públicos un lugar de encuentro y de disfrute individual y colectivo.


Para hacer esto posible, nuestros esfuerzos se concentrarán en:

- Promover el cumplimiento voluntario de las normas de convivencia en los espacios públicos, en los barrios y en las familias.
- Colaborar con las autoridades municipales para aumentar la seguridad y proteger la vida y los bienes de las personas que viven en Pereira.
- Fomentar el respeto, el diálogo y las manifestaciones de afecto en las familias.
- Difundir y proteger los derechos de los niños y las niñas.
- Estimular la apropiación de los parques y otros espacios públicos por parte de las pereiranos.


Animados por nuestro espíritu comunitario, los firmantes de este manifiesto nos comprometemos a conservar a Pereira como un patrimonio de todos.
Firman con el Alcalde, los días 4, 5 y 6 del mes de marzo, todos los habitantes de la ciudad.

Algunos elementos para abordar la discusión sobre violencia familiar

Por Observatorio de Cultura Ciudadana

“Una de nuestras más apreciadas creencias es que la familia es un lugar de bienestar; amor y
seguridad - un refugio de la crueldad del amplio mundo exterior-. Esta sabiduría
convencional no surge de la fantasía ni de nuestros más profundos anhelos, sino
de la experiencia humana. Así sea en la más difícil circunstancia la mayoría de
las familias se encargan bien –por los menos adecuadamente– de sus miembros, de
protegerlos y de aumentar sus posibilidades de supervivencia, comodidad,
felicidad y bienestar: Y aun así incluso en las mejores condiciones los
maltrata”.

Patricia Tovar, “Familia, Género y
Antropología


Muchos estudios sociales e históricos centran su actividad en las relaciones entre individuos que comparten un espacio, sujetos a ciertas normas que permitan convivir y utilizar los medios disponibles para su subsistencia y desarrollo. De ahí que la familia sea uno de los grupos sociales que toma mayor relevancia al estudiar los procesos de transformación social y cultural. Los conceptos sobre vivienda, hogar y familia están íntimamente ligados al tema que nos convoca: la violencia familiar. La vivienda se conoce como la construcción física habitable, con las mínimas dotaciones para cubrir las necesidades básicas de la vida domestica cotidiana; el hogar se entiende como un espacio compartido por acuerdo o mandato con los seres cercanos, marcando un límite; y la familia es la organización social básica en la cual se inician los procesos de reproducción cultural, integración social y formación de las identidades individuales.

Según enfoques antropológicos la violencia puede ocurrir como consecuencia de la desintegración cultural, debido a factores externos como la guerra y la colonización, pues se cambian las definiciones de castigo y disciplina, el valor que cada sociedad da a la infancia, a la mujer y a las diferentes prácticas de crianza y socialización. Así se puede concluir que las relaciones de género y poder están directamente vinculadas a la estructura familiar y a las pautas de crianza que se manifiestan de manera diferente, de acuerdo con el contexto cultural y con las características socioeconómicas de una población.

En un esfuerzo por comprender la violencia intrafamiliar es necesario determinar el proceso de composición y transformación de la familia en tiempos de conflicto y profundización de las desigualdades sociales. Culturalmente se han definido en el transcurso de los tiempos los roles de cada uno de los miembros al interior de la familia. La mujer, por ejemplo, ha desempeñado el papel de educadora–correctora, pese a su masiva incorporación a la producción en las últimas décadas, esto sumado a la creciente tasa de mujeres cabeza de familia y madres prematuras.

En muchas sociedades se ha considerado históricamente que una de las formas para corregir o educar a sus miembros es el maltrato físico y/o psicológico, en ocasiones avalado por la institucionalidad, como medio de control social y reproducción de formas de dominación inmersos en creencias y costumbres de tipo cultural. En Colombia por mucho tiempo se validó esta práctica incluso en los centros de enseñanza, como elemento inherente a la pedagogía. En este contexto la violencia infantil y la marital fueron por muchos siglos casi ignoradas y asumidas como inherentes a la cultura, abonando el terreno para la invisibilización del fenómeno, que se presenta en todos los estratos sociales, pese a que tiende a ser más público en los sectores socialmente marginales.

Hace cerca de tres décadas a nivel mundial se empezó a abordar el tema de la violencia intrafamiliar como un problema público y no privado, mediante el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. En él, Colombia se obliga a: “Conceder a la familia, que es el elemento natural y fundamental de la sociedad, la mas amplia protección y asistencia posible, especialmente para su constitución y mientras sea responsable del cuidado y la educación de los hijos a su cargo”.

Al salir del escenario privado para convertirse en problema público, la violencia intrafamiliar exige un tratamiento que apunte a intervenir en la familia y la comunidad de tal manera que logre generar impactos frente a todas sus necesidades, para producir cambios culturales fundamentales y evitar fragmentar los problemas que la alimentan. Por esta razón uno de los objetivos del programa de cultura ciudadana Pereira ConVida es mejorar en Pereira la convivencia familiar.

Pereira Convida es construir en conjunto una nueva ciudad

Por Equipo de Comunicaciones de Cultura Ciudadana
Animada por la experiencia de Bogotá, la Alcaldía Social de Pereira ha puesto en marcha desde el año 2005 el Programa de Cultura Ciudadana Pereira ConVida, que tiene como objetivos prioritarios reducir las muertes por causas no naturales, mejorar la convivencia familiar y motivar el aprovechamiento y el respeto por el espacio público en la ciudad. La consecución de estos objetivos, lo saben muy bien el Alcalde Juan Manuel Arango Vélez y su equipo de gobierno, depende de que se consiga la participación activa de la ciudadanía, que debe asumir comportamientos acordes con la vida en comunidad, es decir, propositivos y respetuosos de la primacía del interés público. Porque solamente a partir de la apropiación por parte de los ciudadanos de los mecanismos de participación que les brinda una sociedad puede ser posible crear una cultura ciudadana que no sea impositiva ni requiera apoyarse demasiado en la aplicación de la ley.

Cultura ciudadana es en el caso de Pereira un proceso pedagógico que no se agota en el cumplimiento de las normas, sino que busca que los ciudadanos comprendan la necesidad de respetar las diferencias y actuar de acuerdo con un propósito común, construido por ellos, para mejorar la calidad de vida de la sociedad en su conjunto. Se hace énfasis en la convivencia, porque esta palabra significa vivir en compañía de otros, cohabitar; y esto no se limita a transitar o usufructuar un espacio de la ciudad, sino a contribuir a darle vida, a desplegar en él relaciones que faciliten la apropiación para el disfrute de esos espacios, de acuerdo con las aspiraciones de la comunidad. Es la puesta en práctica de valores fundamentales como la confianza, la tolerancia, y sobre todo, la solidaridad, sin los cuales no es posible concebir el futuro de ninguna ciudad.

Para garantizar el logro de las metas consignadas en el plan de acción de Pereira ConVida, además de la responsabilidad inherente a cada una de las dependencias de la administración municipal, se han creado el Observatorio de Convivencia y Seguridad, la Estrategia de Comunicaciones y la Escuela de Formación Ciudadana, proyectos que tienen como misión, en su orden, verificar el cumplimiento de las acciones, promover cambios de comportamientos entre los ciudadanos y ciudadanas, y coordinar los programas de formación que aportan instituciones públicas y privadas.
A disposición de la ciudadanía se encuentran actualmente los resultados de la encuesta de Cultura Ciudadana, realizada con la coordinación de la Universidad Nacional, y en la cual los pereiranos y pereiranas podemos conocer nuestra precpeción acerca de temas como Cultura: identidad y sentido de pertenencia, valores cívicos, organización y participación social, actitud hacia la ley y consumo de medios de comunicación; seguridad ciudadana y justicia; seguridad y movilidad vial; Convivencia familiar; y calidad y uso de los espacios públicos. La información acerca de estos resultados puede ser solicitada a la dirección de correo electrónico observatorioculturaciudadana@yahoo.es.

En resumen, se trata de potenciar el capital invaluable con que cuenta Pereira: la formidable calidad humana de sus gentes y una excelsa tradición que pocas ciudades tienen: el CONVITE, gracias al cual la ciudad cuenta con un valioso patrimonio público de uso colectivo por el que aún existe un gran respeto y sentido de pertenencia, y que dio origen al civismo que ha impedido que esta ciudad sea campo fecundo para los dogmatismos y la discriminación racial y cultural. Porque si algo caracteriza a la “Ciudad Cívica de Colombia” es su aceptación de los forasteros como naturales y su esfuerzo constante por comprender que la vida de una persona sólo es posible en un lugar donde se realicen sus sueños y los de sus semejantes.

Friday, March 03, 2006

“A la gente le da ‘piedra’ que uno haga cumplir la ley”

Por Equipo de Comunicaciones de Cultura Ciudadana
Al mediodía del 10 de agosto de 2005, Mariela Betancur, guarda de Tránsito del Municipio de Pereira se encontraba regulando el tráfico entre las calles veintinueve y treinta, con la carrera octava. Al detener a un joven que conducía su motocicleta sin luces encendidas, contrario a como lo ordena el Código Nacional de Tránsito, se percató de que éste no tenía licencia de conducción. Cuando la agente comenzó a registrar la multa por la imprudencia del conductor, éste la amenazó, intentó arrebatarle el talonario, y por último, la golpeó, arrojándola al suelo.

“Empezó a amenazarme en el momento en que yo le dije que le iba a inmovilizar la moto –afirma Mariela-. Pedí apoyo de la policía. Yo empecé a hacer el comparendo, el señor me iba a arrebatar el talonario, yo no dejé y en ese momento me pegó en la boca, me tiró al suelo. Yo era bregándome a parar y no me dejaba porque me daba con el pie”.

“En ese momento –cuenta el guarda de tránsito Manuel Miguel Castaño- yo me encontraba en la octava con veinte y cogí la moto para apoyar a mi compañera, y cuando llegué, efectivamente el señor la tenía en el piso dándole patadas. Me bajé de la moto, le hice al señor, como se dice, el “Abrazo del Oso”, para que no agrediera más, le llamé la atención y le dije: “La moto se va para los patios”. En esas, la parrillera con la que él iba me dio un puño en la cara, el señor se me soltó y me cogieron entre los dos a golpes, a patadas, furiosos; estaban enceguecidos. Al rato llegaron los 76 (los policías) y cogieron al señor. Según ellos, es una persona que estudia cuarto año de derecho. Imagínese, una persona en cuarto año derecho, universitaria, que se ha formado, que ha obtenido su bachillerato, y está próxima a culminar su carrera. ¡Qué podemos esperar de este país con esas personas agresivas. Lamentablemente estamos muy mal”. Como resultado de estas agresiones, el agente Castaño perdió un diente, y por dictamen del Instituto de Medicina Legal se les otorgaron, a él y a su compañera de trabajo, veinticinco días de incapacidad.

Sin embargo, más allá de las agresiones de este motociclista, lo que llama la atención es la actitud ante la agresión a una autoridad, de los ciudadanos que a esa hora pasaban por el lugar. Al respecto dice la agente Betancur: “Había muchísima gente, algunos decían que sí, que él me había golpeado y que tenía que aprender a respetar; otra gente no estaba de acuerdo con la forma como se presentaron los hechos. Mucha gente se metió, y algunos golpearon a mi compañero”. Y esto llama la atención porque como continúa diciendo la agente respecto de su profesión, “nuestra función no es simplemente hacer comparendos y ganarnos la plata de uniforme no más, como a veces dice la gente. La gente tendría que aprender a conocernos un poquito más”.

Precisamente, el deseo de esta mujer de veinte años por convertirse en autoridad de tránsito se debió a que un tío suyo que fue y murió siendo guarda de tránsito les recalcó en su familia el amor por esta profesión, por su vocación de servicio a la comunidad. Ahora, del salario que se gana por su labor regulando el tráfico en las calles de Pereira dependen, además de ella misma, su mamá, de cuarenta y dos años, y su hermana, de siete. Hubiera podido escoger otro trabajo, como es el deseo de su novio, pero está convencida de que “si no existieran los agentes de tránsito, esto sería una discordia(sic), la gente se mataría porque sí, porque el otro se estacionó mal. Porque como en todo, debe haber normas y debe haber gente que las haga cumplir. Y es como ponerle un poquito de reglas y de orden a la ciudad”. Y esta opinión la comparte también el agente Castaño, quien aclara que su labor es hacerle entender a los ciudadanos que tienen que sensibilizarse frente a los problemas del tráfico: “Todos tenemos que tomar conciencia que si yo cojo un vehículo tengo que tener mis papeles al día, tanto la licencia de conducción como la licencia del vehículo, que el seguro obligatorio esté al día, pero si yo saco un vehículo sin documentos yo mismo sé que voy a tener problemas. Si me llegan a parar, entonces no tengo porqué enojarme. A la gente le falta mucha tolerancia”. Y para mejorar la comprensión de los ciudadanos acerca de las dificultades e implicaciones de su trabajo, propone que “toda persona que lograse obtener la licencia de tránsito, de conducción, debería ponerse la mano en el corazón y de pronto sacar un campito para que siquiera estuvieran un tiempito aquí en tránsito y vieran lo que es el trabajo de tránsito, lo importante que es andar en las calles, caminar en los andenes, conducir, y así la gente aprendería”.

Éstos, como otros agentes de tránsito, no ignoran a pesar de todo que la intolerancia de los ciudadanos para con ellos se debe en gran parte a un motivo económico, porque muchos conductores reaccionan mal, y a veces inconscientemente, ante un comparendo, por su situación y sus problemas personales. Pero esos casos son la excepción, y de todos modos no se justifica la agresión si se cometió una falta, entre muchas razones de peso, porque cuando se arremete contra una persona, que además está cumpliendo su deber, se le quitan, a ella y a su familia, tranquilidad y horas de convivencia familiar. Por eso es reprochable la risa y la indiferencia ante una agresión, y mucho más si provienen de personas que en otros escenarios reclaman mayor eficacia de las autoridades y de la ley. Porque las agresiones a los guardas de tránsito son comunes. Ramón Antonio Botero fue agredido también hace tres años y como consecuencia de una puñalada que le propinó un ciudadano en un operativo de rutina sufre hoy una enfermedad que se llama restricción pulmonar y que limitó su trabajo a manejar la central de radio.

Lo admirable es que no obstante las agresiones todos ellos reconocen que hay personas que admiten su infracción al momento de ser reconvenidas, y la importancia de la presencia de los agentes de tránsito en las calles de Pereira: “No todo mundo es agresivo -dice Ramón-, no todo mundo es arbitrario, hay personas que nos quieren, que valoran el trabajo que nosotros hacemos y entonces eso nos da más ánimo para salir adelante”. Y este ánimo proviene, como dice la comandante Ana Rocío Arango, quien lleva dieciséis años en la institución, “del servicio que uno puede prestar a la comunidad, la satisfacción de saber que se redujeron los accidentes de tránsito; que los conductores, que el usuario normal de las vías nos tiene en cuenta para solicitar información, para ayudar a otras personas a cruzar la calle. Pero la más importante, es poder uno educar a todos. Esta es una tarea que es de perseverancia, de tener mucha paciencia, y de creer en la gente, en que la gente va a acatar las normas de tránsito, que es lo más importante”.

“Ser guarda es un honor que cuesta y por cualquier oficio que tengamos hoy en día hay que darle gracias al señor, y hacer el trabajo con amor”, dice Manuel Miguel, y agrega con orgullo, como un llamado a sus compañeros y a la ciudadanía, que “portando bien el uniforme sabemos que queremos a nuestra ciudad y queremos nuestro trabajo. Porque es por nuestra ciudad, y si queremos para nuestros hijos algo bueno más adelante, debemos seguir educando”.

El llamado es pues para que así como se exige de las autoridades el cumplimiento de su deber, los ciudadanos de Pereira, conductores de todo tipo de vehículo y peatones, seamos capaces de acompañar su labor protegiendo nuestra vida e impidiendo que una agresión igual o peor que la recibida por los agentes Mariela, Manuel Miguel y Ramón Antonio se vuelva a presentar en las calles de esta ciudad. Porque en las casas de todos nuestros agentes de tránsito hay una familia que quiere también verlos llegar sanos, salvos y contentos todos los días a su hogar.

Thursday, March 02, 2006

DESARME EN PEREIRA


Actualmente se viene gestando por parte de la oficina de seguridad de Pereira y en cabeza del Doctor Julio César Gómez, la inciativa para lograr que menos ciudadanos porten armas en las calles, ya que según estudios son estas armas las que estan matando a nuestros ciudadanos. Aqui se exponen algunos datos del por que desarmar nuestra ciudad.

Desarmar porque...hoy en día, las armas pequeñas y livianas son las más usadas en la destrucción en masa. Segun la organización Médicos Internacionales para la Prevención de la Guerra Nuclear, todos los años cerca de 500 mil personas mueren en el mundo por causa de armas pequeñas usadas en conflictos, crímenes y otras formas de violencia. De ese total, 300 mil mueren en conflictos armados, y 200 mil son víctimas de homicidios, crímenes, suicidios y accidentes. En otras palabras, una persona muere cada minuto por causa de las armas pequeñas. La mayoría de las víctimas de la violencia es civil, y buena parte son mujeres y niños.
Desarmar porque...el uso de armas de fuego está fuera de todo control. Se estima que más de 500 millones de armas pequeñas están en circulación por el mundo, incluyendo revólveres, rifles, rifles automáticos, granadas, subametralladoras y pistolas.

Desarmar porque...las armas pequeñas son de fácil adquisición, sea de forma legal o ilegal, son fáciles de esconder, de usar y difíciles de controlar. Las consecuencias puede ser vistas todos los días en los diarios y en las noticias de la televisión. Hombres, mujeres y niños están en la línea de fuego en Sierra Leona, en las favelas de Brasil, en el camino hacia las escuelas de Europa y de América del Norte. Adolescente y jóvenes son los que corren el mayor riesgo, mas los hombres aparecen más vulnerables que las mujeres. Según el Instituto Superior de Estudios de Religión (ISER), en Río de Janeiro, en 1998, las armas de fuego mataron jóvenes con edades entre 15 y 19 años (este factor es mayor que todas las otras causas de muerte unidas).

Felicitaciones a la encuesta de cultura ciudadana


PEREIRA (1 de marzo de 2006)- Con presencia de once de los diecinueve concejales de Pereira, el Programa de Cultura Ciudadana Pereira ConVida realizó el miércoles 1 de marzo, entre las 9 y las 11 y 30 de la mañana, la presentación de los resultados de la encuesta de cultura ciudadana, realizada en el 2005 con la Asesoría de la Universidad Nacional.A este acto asistieron el director del Instituto de Cultura de Pereira, Jorge Eliécer Sabas Bedoya, y el coordinador del Observatorio de Cultura Ciudadana, William Marulanda Hernández, quienes expusieron en el recinto del Concejo Municipal información acerca de la percepción que los pereiranos y pereiranas tienen acerca de temas como sentido de pertenencia, valores cívicos, cultura política, y en especial, sobre los temas prioritarios del Programa Pereira ConVida: protección a la vida, convivencia familiar y respeto por el espacio público.
En desarrollo de la encuesta de cultura ciudadana se visitaron un total de cuatro mil setenta y seis hogares, y la información contenida en ella puede ser relacionada teniendo en cuanta variables como sexo, edad, nivel de escolaridad, estrato y por comunas de la ciudad.Todos los ciudadanos tendrán acceso a estos resultados, que podrán solicitarse al Observatorio de Cultura Ciudadana
(
observatorioculturaciudadana@yahoo.es).
Al término de la exposición, los concejales se mostraron complacidos y gratamente sorprendidos con los resultados de la encuesta.El concejal Eduardo Cardona, por ejemplo, felicitó al Alcalde Juan Manuel Arango Vélez, por intermedio del Director del Instituto de Cultura, y propuso a sus colegas, y a la ciudadanía en general, apropiarse de este diagnóstico de la cultura ciudadana, para fortalecer la confianza en las instituciones y promover la participación ciudadana.Y en este mismo sentido se pronunció el concejal Oscar del Río, quien además planteó la necesidad de que los servidores públicos rindan informes periódicos a la comunidad acerca de su gestión, para recuperar la credibilidad de los ciudadanos y las ciudadanas en la administración municipal, que para todos los asistentes requiere emprender acciones tendientes a mejorar el servicio al cliente, inclusive a partir del propio Concejo Municipal.